Cómo comparar precios por unidad y elegir mejor en el súper
Dos presentaciones del mismo producto casi nunca traen la misma cantidad, así que el precio de la etiqueta no te dice cuál conviene. El precio por unidad (por kilo, por litro, por pieza) pone todo en la misma escala. Aquí tienes el método, con ejemplos y las trampas más frecuentes.
Paso 1: pon todo en la misma unidad
Si una presentación está en gramos y otra en kilos, convierte una. Recuerda que 1 kg = 1,000 g y 1 L = 1,000 ml. La calculadora de precio por unidad lo hace por ti, y si necesitas otras conversiones puedes usar el conversor de peso y masa.
Paso 2: divide el precio entre la cantidad total
Detergente: botella de 3 L a $96 → 96 ÷ 3 = $32 por litro. Botella de 5 L a $150 → 150 ÷ 5 = $30 por litro. La grande ahorra $2 por litro (6.25%).
Los precios del ejemplo son ilustrativos; usa los de tu tienda.
Paso 3: considera cuánto vas a usar
Una presentación más barata por unidad solo conviene si la usas completa. Un producto que caduca, se seca o no tiene dónde guardarse puede costar más si lo desperdicias. Para productos perecederos o poco usados, la chica puede salir mejor aunque el precio por unidad sea mayor.
Trampas frecuentes del vendedor (y cómo evitarlas)
- Paquetes de varias piezas. 6 latas de 355 ml suman 2,130 ml, es decir, 2.13 L. Usa siempre el total.
- Ofertas tipo 2x1 o 3x2. El precio por unidad es el total que pagas entre las piezas que llevas. Un 2x1 baja el precio por pieza a la mitad.
- Contenido neto distinto con empaque parecido. Si el paquete se ve igual pero trae menos, el precio por unidad sube aunque el de la etiqueta no. Lee el contenido neto.
- Unidades que no se comparan directo. Piezas contra gramos, o rollos contra metros. Busca el dato que sí se pueda igualar, como el contenido por rollo o por uso.
Con descuento
Si hay un descuento, primero calcula el precio final con la calculadora de descuento y luego divídelo entre la cantidad. Una oferta del 20% en la presentación chica puede igualarla con la grande, o no: solo la cuenta lo dice. Más ideas en descuentos y ofertas.
Resumen
- Misma unidad.
- Precio final ÷ cantidad total.
- Compara el resultado y piensa si vas a usar todo.
Cuando la comparación depende de una proporción con una incógnita (por ejemplo, cuánto cuestan 700 g si 500 g cuestan $40), la regla de tres es otro camino.
Esta guía sigue nuestra política editorial. Las cifras de los ejemplos son ilustrativas: verifica precios y tasas vigentes antes de decidir.